|
Cuando pienso y admiro el trabajo de Suevia me gustaría pensar que quien realizó estas imágenes dijo mientras las copiaba: “ésta es la que me gusta”, pero se que no es así; hay algo más que gusto en estas tomas. No creo que haya en Suevia una necesidad de salir a gritar algo, mas bien, sus fotos me llevan a intuir el alma de alguien que busca escapar por la pequeña ventana de una celda de un viejo castillo inexistente. Su alma sensible nos arrastra de forma insospechada a transitar lo cotidiano, crudo o no, ¿abismal o sublime? realmente no lo se, sólo intuyo, como intuyo el amor explicito en aquella imagen de los enamorados que se cubren y ausentan en una abrumadora negritud. Aún en los engranajes, siento una necesidad profunda de encontrar sentido a ese proceso de enclave que nos permite ahondar la vida misma, engranajes viejos y abandonados, cubiertos de un misterio casi medieval. Observo con atención su capacidad de contraponer al protagonista de la toma, con el tema que sugiere la fotografía en sí; al propio tiempo nos conmueve con la mirada atemorizada de un niño anónimo que se esconde detrás de un carro de helados, tal vez su medio de sustento ¿qué decir?. Medito ¿es cierto que un hombre no es un pájaro? mientras me grita aquél abatido y alado que reiteradas veces vuelve a mi mente. Pero, ¿quién es Suevia?, alguien con un universo lleno de ventanas abiertas por las cuales nos deja ver la mágica luz de su interior. Hoy me asomo a hurtadillas por los dinteles de su ser, a través de la fuerza y belleza de sus imágenes, agradezco infinitamente ser un testigo más de su poderosa manera de ver este mundo.
|
Site created and maintained by Carlos Villalba | webportalsolution.com
From Venezuela, Guarico, San Juan de los Morros.